Traslúcidos
Los polvos traslúcidos no alteran el color, por lo que pueden usarse en múltiples tonos de piel.
- Fijan y sellan los productos de maquillaje. Este es un principio clave para la duración del maquillaje. Por eso, siempre se deben aplicar después del resto de los productos.
- Matifican. Ya que eliminan los brillos indeseados, producidos por la grasa natural de la piel, o por los productos aplicados previamente.
- Corrigen el tono de la piel. La clave, en este caso, es elegir un producto con color. Para que el efecto no sea demasiado recargado y artificial.
- ¿A quién le convienen los polvos translúcidos?
Bien aplicados, los polvos se adaptan a cualquier tipo de piel, a pesar de que las pieles maduras los temen al pensar que resaltan las arrugas. El secreto está en escoger una fórmula muy ligera y emoliente.

Polvos sueltos
Tienen una textura ultra ligera, cumplen con la tarea de sellar el maquillaje y son el punto final de un look profesional.
La mejor forma de utilizarlos es con una brocha gruesa y suave. Se debe colocar una pequeña cantidad de producto sobre las cerdas, retirar el exceso sobre la palma de la mano y luego, disponer en la piel con toques bien ligeros.

Polvos compactos
Sus características principales: aportan mayor cobertura que los sueltos, otorgan color a la piel y son más prácticos para manipular. En las pieles más cuidadas e hidratadas, se pueden utilizar sin una base previa.
Lo mejor es aplicarlos con una brocha, sobre toda la superficie del rostro. Para hacer retoques puntuales a lo largo del día, fundamentalmente en la zona T si tu piel es mixta o grasa.


